Estas dos jovenes no se llevan bien, según apuntan diferentes medios ingleses e internacionales.
Pasado el ano, en el que la prensa inglesa ha callado muchas cosas en tornos a la ex actriz y su matrimonio con el nieto de la reina, son muchísimos los comentarios que están aflorando no diariamente, hora a hora, desde la corte inglesa, donde parece no son bien vistos los caprichos que se le atribuyen a la norteamericana esposa del príncipe Harry.
Esto, unido a una campa;a que ha aparecido, de supuestos fanáticos de Meghan Markle, Markelianos y Middletones, entendamos, partidarios de una u otra duquesa, más intensos los de la norteamericana en contra de Kate de Cambridge, que han llegado a ser bastante desagradables, unos han bautizado a Kate como “duchess do little” (algo así como la Duquesa Perezosa) y la han acusado de “no poder relacionarse con una mujer birracial trabajadora”, lo otros acusan a Meghan de faltarle el respeto a su cunada y ser bastante acomplejada y envidiosa.
Desde que se supo que la ex actriz norteamericana hizo llorar a la inglesa por culpa del vestido que Charlotte, su hija, tendría que llevar como dama de honor en su boda., em el Reino Unido, se ha desatado una fuerte polémida sobre la conducta de la duquesa de Sussex durante su primer ano en la corte inglesa.
A Meghan Markle le siguen apareciendo críticas, tras la inesperada salida de una de sus asistentes, ahora se ha sabido que hay una segunda que también se ha marchado. Y nada menos que una enviada por Isabel II.
Nadie termina de aclarar qué ocurrió entre elllos, se dice que la ex asistente aguantó demasiadas cosas.
Meghan le exigía demasiado y aquello acabó en lágrimas», expresa el The Daily Mail. «Era una verdadera profesional que ha hecho un trabajo increíble.
El de esta asistente es el primer caso que ha salido a la luz, pero no es el único.
Tal y como filtra la prensa británica, Melissa es la tercera asistente que pierden Enrique y Meghan. Antes que ella dos reputados miembros de palacio han decidido abandonar a los duques.
Edward Lane Fox, fué el primero en irse,que se ha ido tras cinco años a la sombra de Enrique.
Para sustituir a Lane Fox y guiar a Markle llegó al palacio de Kensington Samantha Cohen, australiana de toda confianza de la reina y quien trabajó con ella directamente para Buckingham desde 2001, donde ha sido incluso secretaria personal de la reina Isabel II.
Y unen a esto las palabras de de la antigua agente de Meghan, Gina Nelthorpe-Cowne, , en las que la retrata como sumamente ambiciosa, despiadada con sus empleados, muy caprichosa y fácil para desacreditar a quienes no piensen como ella.
El hecho de que Harry y su mujer hayan decidido mudarse a Frogmore House, en Windsor, dejando de ser vecinos en Kensington Palace de los Cambridge, ha sido la mecha encendida de la cuestión en el tapete, sacando a la luz el incdente poco comentado en su momento pero ahora a la luz pública, de que la reina le nego la diadema de esmeraldas que quería llevar en su boda, ya que lo consideró demasiado para esa ocasión, teniendo que conformarse con la bandeau de la reina Mary.
La reina quiere poner orden en la relación de sus nietos, y como comienzo para ello, cenaran todos juntos para navidad y ambas duquesas deben acompanarla en las funciones que les corresponden, pero la orden real es, cese a los caprichos y malos tratos al personal de trabajo de la Casa Real.
Esperemos a ver como continúan los acontecimientos allá en el Reino Unido, donde todos están pendientes de las noticias de la familia real.