7 de Julio de 1762: Fundada Villa de Upata
El 7 de julio de 1762 fue fundada, a orillas del Yocoima, la Villa de San Antonio de Upata, hoy capital del Municipio Piar, en el estado Bolívar. Es una población primorosa que cuenta con una tierra feraz, propicia para el agro y la cría. La minería es factor primordial en la economía de la región.
Ya el pueblo de Upata había sido fundado por los mismos misioneros el 13 de enero de 1739; pero hubieron de abandonarlo por el constante acoso de los corsarios.
Es tradición Popular la que afirma que el agua de sus ríos tiene propiedades afrodisíacas, sobre todo al mezclarlas con las raíces de babandí, que abundan en la región.
————————————————————————————————- 7 de Julio de 1814: La Emigración a Oriente
Ante el inevitable avance de Boves y su ejército hacia la capital, Bolívar decide la emigración a Oriente, y los caraqueños abandonan en masa la ciudad el 7 de julio de 1814. Más de 20.000 personas despavoridas, toman el camino de Chacao, custodiados por sólo 1.200 soldados, cuyo mando confió el Libertador a Leandro Palacio y a Soublette.
Dice el historiador realista Heredia: «El camino de Chacao estuvo todo el día cubierto de una columna de gente de todas las edades, que huían despavoridas, a pie cargando cada cual con lo que podía, de las cuales casi todas perecieron en el viaje al rigor de Cuantas calamidades pueden imaginarse». Al día siguiente llegó a Caracas la vanguardia española, con órdenes de Boves de no dejar Patriota vivo. ……………………………………………………………………………………………………..
8 de Julio de 1835: La Revolución de las Reformas
José María VargasEstalla en la madrugada del 8 de julio de 1835, la llamada Revolución de las Reformas, destinada a derrocar a José María Vargas de la presidencia de la República. Pedro Carujo, a la cabeza de los conjurados, entabló con Vargas el célebre dialogo que ha recogido la historia: «el mundo es de los valientes», resumió el golpista. «No -dijo el Presidente- el mundo es del hombre justo: es el hombre de bien, y no el valiente el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra, Y seguro sobre su conciencia.»
Vargas reunió su gabinete, y nombró al General Páez, quien se encontraba reposando en su halo de San Pablo, Jefe de Operaciones del Gobierno Constitucional.
Entre los comprometidos en la revolución de las Reformas estaban Santiago Mariño, Pedro Briceño Méndez y Diego Ibarra. El Comandante Pedro Carujo, el mismo del atentado contra el Libertador, en la noche setembrina, fue ascendido a General este mismo día. El General Páez aceptó el nombramiento de Vargas y en aras de defender la Constitución se puso de inmediato en campaña restituyendo a Vargas en la Presidencia.
Carujo, cabecilla de la revolución resultó herido y capturado en diciembre de 1835. Enviado a Valencia murió días después, a consecuencia de la herida.