La Fiesta Nacional de Mónaco ha sido día grande del Principado, se ha convertido en el día grande de sus admiradores (y de la prensa): tradición, solemnidad, celebración, glamour de la familia Grimaldi.
Como no podía ser de otra forma, en una muestra más de solidaridad con Francia, país hermano de Mónaco, el programa de festejos tuvo cambios protocolares a causa de los ataques perpetrados e en París. Así, en señal del duelo compartido con los franceses, se cancelaron los fuegos artificiales y la actuación de Olivier de Benoist que estaban previstos para ayer por la noche.
Charlene, en el tope de lo chic, vistió un vestido y un gorro color burdeos de inspiración años 20m estan sencullamente preciosa y elegantísima
Destacó tambien la princesa Carolina, fiel a Chanel con un abrigo de tweed gris marengo, muy bella y elegante, la princesa Estefanía, de rojo y negro a lo Stendhal; Carlota Casiraghi, con un abrigo rosado bastante infanti, la princesa Alejandra, la más sobria, de negro, Luis Ducruet, el hijo de la princesa Estefanía, ausente habitual de esta cita, y Beatrice Borromeo, del brazo de su esposo Pierre Casiraghi , espectacular con un conjunto bicolor, negro y rosa, que acompañaba con los zarcillos regaló de la princesa Carolina en su boda. Como ya es habitual en las últimas fiestas del Principado, las ausencias de Andrea Casiraghi, de Tatiana Santo Domingo y de su pequeño,
La tradicional misa en la Catedral no ha comenzado con un Te Deum como de costumbre, sino con una oración en memoria de las víctimas de París. El Arzobispo del Principado, oficiante de la ceremonia, ha pedido por el soberano para que tenga fuerza para gobernar a su pueblo, por la princesa Charlene y por sus hijos y a ha rezado por los fallecidos, por los heridos y por sus familias, así como por los bomberos, por los policías y por todas las personas que ayudaron en el viernes negro de París.